lunes, 21 de mayo de 2018

El mar que no tengo


Mándame fotos del mar que no veo.
Toca la arena. Moja tus dedos.
Dime que sientes, lo que yo ya no siento.
Mándame el reflejo de la luna, esta noche que es plena.
En esas aguas mansas.
Eternamente sin dueño.
Mándame fotos de la orilla salvaje.
Que va y viene, y no hay quien la pare.
Dime a qué huele ese momento de ver las olas romper, en pleno oleaje.
Que hoy yo, ya lejos, no puedo, no siento, me muero por dentro, con tanto que pierdo.
Mándame todo lo que dejé en el intento.
No hay cambios sin miedos.
No hay noches sin sueños.
No hay día que no recuerde ese mar sereno.
Donde paseaba a diario y hoy ya no puedo.
By Miriam Giménez Porcel. Para: https://elpoderdelasletras.com/


lunes, 14 de mayo de 2018

No dudas


Tuvo miedo de todo
Tuvo acierto con poco.
Fueron años difíciles.
De amores perdidos.
De sueños dormidos.
De jardines en rama.
Tuvo coraje.
Y asumió censuras.
Se hizo fuerte,
derrumbó dudas.
Divisó el mundo
e hizo de los errores
un castillo de culpas.
Rompió con todo.
Miró a la luna.
Se maquilló los labios.
Comenzó desnudando
su alma, su cuerpo, la calma.
Caminó descalza
reclamando respeto,
buscando el calor
de los que nunca la hirieron.
Ya no tuvo miedo de nada
Ya no sufre por todos.
Ya se quiere y se ama.
By Miriam Giménez Porcel.



lunes, 7 de mayo de 2018

Tu regalo


Me gustaría recibir un regalo lleno de sueños. Impredecible. Incierto. Me gustaría palparlo, cerrado. Olerlo. Intentar adivinarlo. Y, cuando me vea incapaz de lograrlo, abrirlo.
Desearía recoger de tus manos algo único. Increíble. Mágico. Que lo hayas pensado tanto, que tus ojos se humedezcan al entregarlo.
Me gustaría que pusieras en el empeño lo mismo que yo al desearlo.
No se debe exigir. No se debe esperar. No se debe subestimar. Pero yo exijo. Espero. Subestimo. Porque, en ocasiones, pongo el listón muy alto, y deseo lo mismo.
Y no es sencillo. Y lo entiendo. Y en dos días olvido. Pero al momento, ¡ay, al momento! No quieras saber lo que pienso al momento.
By Miriam Giménez Porcel.

jueves, 3 de mayo de 2018

Mañana


Mañana siempre es tarde.
Mañana siempre llega, aunque no le llega al que termina en hoy su alma.
Mañana siempre queda ese mañana para todo y aunque no lo creas puede no servirte para nada.
Mañana haré lo que hoy no hice. Diré lo que hoy no dije. Si queda en mañana la persona que ha de hacer conmigo lo que quise hacer, y escuchar lo que le quise decir.

Hoy decido si ya cambio mis conceptos, pensamientos y comienzo a darle importancia a los sentimientos. O lo dejo para mañana.
Aunque tal vez mañana sea tarde. Para mi. Para él. Para ti. Para quién.
Mañana lo pensaré.
By Miriam Giménez Porcel

lunes, 30 de abril de 2018

SER MUJER


He recuperado las ganas de reir, esas que pensé que jamas volverían.
He recuperado las ganas de decir alto y claro que soy, que puedo, que ya no temo.
He recuperado ese instinto animal que me hizo indomable, y que yacía dormido en mis adentros.
He recuperado a la mujer salvaje que siempre supe que estaba, y no salía.
He recuperado la verborrea escondida que le avergonzaba alzarse, por temor a no ser escuchada.
Y no es orgullo.
Ni más fortaleza.
Es creer en mi, aunque nadie crea.
Es sentirme viva, porque mi cuerpo vibra, ama, resplandece cada día y había quien lo apagaba con una sola palabra.
He recuperado aquel concepto de las abuelas, el que todas sabemos, el que no nos aplicamos, y a veces, ni nos creemos. Somos fuertes, somos grandes, somos guerreras. Somos las que damos la vida, y las que cuidamos cada día. De que todos sonrían.
Somos las que al caer, resurgimos con más fuerza. Somos las que sin agresividad, sin necesidad de alzar la voz, abrimos más puertas. Somos todo aquello que todos saben y algunos no reconocen. Y hoy más que nunca toca gritar que, esta vez si que es orgullo: Somos imparables y ser mujer no es ser más grande, ni mejor que nadie. By Miriam Giménez Porcel.

jueves, 26 de abril de 2018

La manada

Llega el verano.
¿Crees que podremos salir a pasear en falda, corta, ceñida, por los muslos, con tacones o con planos, en definitiva, como nos de la gana?
¿Crees que podremos hablar, tomar una copa, sonreir, bromear con uno o más de un tío, y que no crean que, por eso, después toca follarnos?
Llega el verano.
Y al igual que en el invierno. Queremos pasear, llegar a casa de madrugada sin miedo. Queremos sonreir, divagar y sentarnos a tomar el sol en tirantes, sin sufrir las miradas del que cree que buscamos "tema".
No somos un trozo de carne.
Ni me juzgues por llevar menos tela.
Nos ponemos cachondas como vosotros, sin maldad, sin engañar, sin amenazar, sin amordazar. Porque es la naturaleza.
Y tenemos el mismo derecho que cualquiera a decidir si si o si no.
El día que este pensamiento, todos, todas y los que crecen también lo entiendan, empezarán a cambiar las cosas.
Mientras seguimos teniendo que presenciar como la justicia dicta sentencia ante unos hijos de puta que decidieron que esa chica debía consentir lo que ellos ya llevaban programando desde antes de conocerla. Porque son así, porque no es la primera. Porque para ellos la mujer que conocieran iba a ser una más que llevarse a un portal, para en manada joderla. Y además grabarla. Y reirse. Y humillarla. Y después robarle y dejarla tirada.
Hoy se ha dictado sentencia y ella en vez de la víctima parecía ser la que hubiera provocado esa violencia.
A ver como le explico a mi hija que tenga cuidado. Que no se vaya con desconocidos. Que no les provoque. No les de a entender según que cosas, porque sino luego no se va a entender que diga que no.
A ver como le digo a mi hija que esto es una mierda y que los jueces que dictan sentencia la juzgarian a ella, por sus actos de antes y después.
Mejor no le digo nada. Aunque ya no tengo fe. Espero que jamás sea ella la víctima, porque entonces no respondo, madre mía, no se lo que haría.
Basta de esta mentalidad de mierda.
Basta de que los hombres vean en las mujeres un trozo de carne y se crean con derecho a juzgarlas por cómo vayan, por cómo actúan, por como sean. Somos como nos de la gana. Y punto. Yo decido, yo elijo, yo me niego. #noesno

lunes, 23 de abril de 2018

Detalles inconfesables


Cuando tu mirada esquiva, me evitaba.
Cuando ya tu mano, al pasear, la mía no tomaba.
Cuando sonreias al aire, después de revisar tu pantalla, y no era mío el mensaje que llegaba.
Cuando te dormiste sin el buenas noches de mis labios, y despertaste corriendo, sin esperar mi abrazo.
En todos y cada uno de estos pequeños detalles  supe que se acabó todo el amor perfecto confesable.
 Hace años. Hace un tiempo. Ya lejano. Ya tan muerto.
By Miriam Giménez Porcel.