lunes, 15 de enero de 2018

Quiero despertar


Quiero despertar para poder reír, saltar, correr y llegar a volar. 
Por ti por mi. 
Por todos los que quieren.
Quiero ver nacer y renacer de nuevo aquel amor. 
Que no. Jamás murió.
Quiero que tu creas que hoy es así, en ti en mi. 
En lo que fue. Solo tuyo, yo. Dos.
Quiero despertar y luego caminar.
Querer sentir. Así. Sin más.
Quiero vencer. 
Aunque jamás perdí.
Por ti, por ser feliz.
By Miriam Giménez Porcel.

lunes, 1 de enero de 2018

Al final del Jardín


Borramos las lágrimas al dolor. 
Y pintamos de arcoiris los labios.
Subimos al cielo una flor.
Y bajamos las penas al sótano.
No quisimos entrar en detalles
de lo que fue mejor o peor.
Nosotros decidimos dar carpetazo,
a lo que estaba matando el amor.
Redecoramos los días.
Llovieron rencores,
para escurrise por las alcantarillas.
Supimos el momento exacto
en que matar lo malo
era lo correcto
y potenciar lo bueno,
lo sano.
Lamentamos el tiempo perdido,
sonreimos las experiencias ganadas.
No invoquemos de nuevo al espíritu
que buscaba matarnos.
Ahogarnos, hundirnos.
Robamos las pesadillas a las noches
y las llenamos de sueños posibles,
con roces, cariño, sudor.
Corrimos agarrados de la mano,
mojándonos la rabia,
cruzamos, saltamos y rodeamos
los charcos que reflejaban mis ganas, 
llegamos al final del jardín jadeando.
No era una huída.
Ganamos la partida que creíamos perdida.
By Miriam Giménez Porcel para mi colaboración semanal en la página: https://elpoderdelasletras.com/
 

jueves, 28 de diciembre de 2017

Esas arrugas tuyas


Me gustan esas arrugas de la terminación de tu sonrisa y esas otras que despuntan del rabillo de tus ojos, porque significa que eres feliz. 
Que te hice reír. 
Y que a cada palabra o gesto de mi cuerpo, tu reacción fue absoluta. Sincera. Pura.
Me gusta ese hoyuelo que se te crea en el lado derecho. 
Justo en el que a veces te doy el beso. 
Justo en ese punto en el que poso mis labios y me detengo. 
Para hacerte padecer. 
Para hacerte desear que mis labios se acerquen a los tuyos. 
Que se selle el momento. Y me miras urgente. 
Vuelven a formarse todas esas arrugas descritas que me vuelven loca. 
Y entonces quiero creer. 
Sientes tanto o más que yo. Y a mi lado quieres envejecer.
By Miriam Giménez Porcel.

martes, 26 de diciembre de 2017

Se venció el amor


Nos venció la paz.
Nos venció la ironía. 
La rutina.
Los sueños.
Las envidias.
Nos venció las ganas de comernos el mundo.
Y dejarlo en la nevera enfriando.
Nos venció la melancolía. 
Y hasta las cosas bonitas. 
Buscamos la guerra, para paliar los días.  
Encontramos dolor.
Desidia.
No nos llenó el amor.
Y me duele el alma.
Por que lo hubo.
Y del mejor.
No supimos cuidarlo.
No supimos alimentarlo. 
Darle sabor.
Nos venció el cansancio.
Y buscamos el consuelo en otros brazos.
De los silencios encontrados de repente.
En otros labios.
De las caricias aparentes.
En otras manos.
De otra mente, otro cuerpo, otra gente,
sin privarnos.
Nos venció el aburrimiento
y supimos reencontrarlo.
Engañando a la razón.
Disfrazando sentimientos.
Enmascarando al corazón.
Dime ¿cuál fue el error?
Tal vez, la promesa.
La certeza.
La ilusión.
De envejecer a tu lado,
hasta morir de amor.
By Miriam Giménez Porcel.
 

lunes, 18 de diciembre de 2017

Sucio


Y si de lo único que tengo ganas es de salir corriendo 
y decir te quiero y gritarle al tiempo, al cielo, a tu cuello, 
que todo lo que siento es que necesito tus besos, 
tu sonrisa, tu aliento, susurrando en mi espalda, jadeando y queriendo. 
¿Por qué no hacerlo?
Y si lo bonito de la vida es decirlo, gritarlo, sentirlo 
¿Por qué esconderlo?
Y si en este momento te sientes igual. Y te preguntas el porqué y te dices no lo entiendo, estás como yo.
Manteniendo un amor muy puro, muy sincero, muy nuestro, pero para otros muy sucio.
By Miriam Giménez Porcel.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Mi corazón llora por vos

Suena una canción a lo lejos en un bar.
Nadie responde, yo miro hacia atrás.
Son sus letras. La melodía. O tal vez esa simple estrofa.
Pero me obliga a volver. He de saber.
Y me detengo ante él.
Ese cantante que cierra los ojos. Que siente al cantar.
Que lo niega todo. Y me dice verdad.
Mis amigos que a lo lejos me buscan.
Regresan sin más. Aturdida me encuentran.
No entienden mi desvarío.
Tal vez esa simple estrofa me hizo regresar.
O que, deseo, que cuando levante la vista.
Cuando finalice la letra.
Nos mire, me vea, sonria y me sienta.
Como ahora mismo estoy sintiendo su corazón.
Quien más, quien menos cayó enamorado, alguna vez, en una bella canción.
Pero yo fui más lejos y me enamoré también de su voz.,
justo en el momento en que su boca pronunciaba:
mi corazón llora por vos.
By Miriam Giménez Porcel. Para: El Poder de las letras.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Cadaques


Cadaqués enamora de día y de noche.
Puerto pesquero de aires violentos.
Recoge tu alma, enciende tu fuego.
Esconde la rabia.
Quema los miedos.
Calma las aguas.
Concede sueños.
Cadaqués coloca en su sitio sentimientos.
No te retrocede.
Siempre te avanza.
Busca allí tu propia terapia.
En Cadaqués estudias tu vida y lanzas miserias al mar.
Reinventas retos, te dejas llevar.
Porque aquel que a Cadaqués acude.
De amor no muere, sino que vuelve a renacer.
En Cadaqués besé tus labios.
Me dejé mecer.
Me bañé en sus aguas.
Me dejé vencer.
Nos sentimos nuevos.
Incluso, un poco dueños.
Me enamoras de día y de noche,
mi pequeño pueblo.
¿Dónde quedó aquel incómodo momento en que discutimos
y miramos al mar para volver a sentirnos?
En Cadaqués todo cobra sentido.
Y si algo vale la pena, es vivirlo.
By Miriam Giménez Porcel. Para mi colaboración semanal: https://elpoderdelasletras.com/cadaques-poesia/