lunes, 4 de febrero de 2019

Cafe literario



Hoy te veo desde lejos, y de nuevo me enamoro de tus gestos y tus modos. De esa sutil sonrisa, o el llanto escondido, según la novela a la que estés en ese momento entregada, sumisa, a sus pies. Te dejas embriagar por las notas del autor, por las normas de sus letras, por su pasión y me siento celoso de esa entrega, de esos logros que yo siento que jamás alcanzaré. Son tus pómulos, tus labios, tus manos las que imploro. Te deseo de un modo inmaduro, casi infantil. Tu no sabes que te observo. No entenderías mis motivos, hasta dirías que soy obsceno. Nada más lejos de la realidad. Yo te quiero, a mi lado, leyendo esos versos, narrando esas historias que te conmueven, tejiendo los mismos sueños que el autor tejió en el momento de crear la telaraña de la historia, que te tiene sumergida, y tan alejada de mi persona. Que te tiene enamorada. Cada semana una distinta, y nunca es la mía. Me gustaría escribir tu novela, que la leyeras, que entendieras esta obsesión. Y cierto día que levantas la vista, y te topas con la mía me figuro que te gusto, me imagino que te acercas, que preguntas que novela entretiene mis momentos, y ni siquiera yo sé que es lo que leo. Tomo libros en mis manos sin conocer el título, permanezco, a lo lejos, cual absorto lector, anotando todos tus movimientos. Un leve movimiento de rodilla, un roce lento de la yema de tus dedos, rozando tus labios, cortados por el frío, le dices al camarero sonriendo, cuando te sirve el café ardiendo. Yo quisiera rozarlos, con crema de cacao y curarlos a besos.
Y así cada jueves, en este café literario donde te encontré hace un año, leyendo.
Y así seguiré invisible a ti. Enamorado de un cuadro cual pintor pintó de un modo abstracto, bohemio, soñador.
By Miriam Giménez Porcel.

lunes, 28 de enero de 2019

Canción latina


Te quiero aquí a mi lado un poquito, amorcito.
Te quiero aquí conmigo rozando, sin peligro.
Es un vicio.
Un suspiro.
Unas caricias.
Te quiero a cachitos con tu cuerpo pegadizo.
Te quiero sin demora, sin esperas, sin castigo.
Y después que ya veamos si te expulso de mi vida, en cuatro gritos.
Pero ahora dame todo eso que tu haces, que me goza, que me duele, que me nace.
Te quiero lento. Suave. Tierno. Ni hables. Hazme todo eso. Lento. Suave.
Y mañana ya veremos que nos sale.
Te quiero esta noche de verano. Y en frío del invierno
Te puedo con mis bailes y meneos de niñata malcriada.
Pero no soy esa que tu crees.
Soy una mujer de los pies a la cabeza que te usa y te atrae.
Te quiero lento y suave.
Soy la que nunca estuvo,
y la que jamás se fue.
By Miriam Giménez Porcel.

lunes, 21 de enero de 2019

Grietas en el alma


Cayó una gota al caer el alba, cual lágrima de mis ojos, cual serenata desordenada.
Sentí por dentro como rompía todos mis huesos, atravesaban las ramas, llegaban al corazón y lo resquebrajaba.
Opté por luchar sin miedo. No callé. Estaba enamorada.
Y a los que sabían de mi destino, les apuntalé con rabia.
Y a los que se pensaron sabios, les desarmé sin armas.
Caerán mil gotas de lluvias, caerán mil rayos con ganas, pero si mi amor es más fuerte que las mentes necias desalmadas, no seré yo el que calle bocas. Será el tiempo, él pondrá la última palabra.
Y rodearé tu cuello, y te tomaré la mano y saldré a la calle, junto a ti abrazada.
Orgullosa y vencedora, con tiritas de colores en las grietas de mi alma.
By Miriam Giménez Porcel.

lunes, 14 de enero de 2019

Histérica



Seguiré oculta tras estas manos que tapan mi cara,
mientras tu duda, dure.
Seguiré esperando tras el agotamiento de mis largos
rezos diarios, mientras tu ausencia, continua.
Seguiré queriendo ser la única de tu vida y tiempo,
mientras tu tiempo está en otra vida y otros lechos.
Inconvenientemente histérica seguiré atormentando
pensamientos, sentimientos, argumentos e incumpliendo todas
las fases del enamoramiento, para convencerme de que tú eres
el que tapa mi cara, el que me mata de frío, el que me humilla por dentro.
No siendo, no estando, no queriendo.
By Miriam Giménez Porcel

miércoles, 9 de enero de 2019

Naturaleza

No es necesario más que mirar a mi alrededor y explicar lo que percibo, lo que pienso, lo que siento. No hay más que pasearse y observar. Escuchar. Esforzarse por comprender. Y me maldigo mil veces por quejarme y no apreciar la belleza que no fui capaz de ver. En la hierba, su olor peculiar, ahora que aquí tumbada está tan cerca. En el zumbido de los insectos, sin temerles como ellos no temen nuestros cuerpos. En el aire. El cielo azul que inspira tanto y aspiramos tan poco. Que permite que este sol intenso tueste mi piel. Me llene de energía. Recargue mis pilas. Para cuando lleguen los meses de encierro. Y ¿no es triste no llegar a verlo? Sentarnos a escuchar la nada. Dejarnos perder en las leyes de la naturaleza. Dejar de ser tan necios.
No es necesario mirar más allá de lo que tenemos cerca. Y sentir. Vivir. Callar. Aspirar. Dejarse llevar. Un estilo de vida. Lo siento, hoy me apetecía vomitarlo sin más.
By Miriam Giménez Porcel.

lunes, 7 de enero de 2019

Lo que pasa


¿Qué está pasando?
Está pasando el tiempo y estoy ganando batallas.
Están muriendo sueños y estoy abriendo ventanas.
Está subiendo el aire, está bajando tu falta.
¿Qué estoy haciendo?
Estoy viendo la vida pasar. I
Quiero dejar de sentir estas garras
que aprisionan mis fuerzas,
que ahoga mi rabia,
que no me permite decirte,
vete lejos, no te quiero, no me ganas.
By Miriam Giménez Porcel. Para: https://elpoderdelasletras.com/

viernes, 21 de diciembre de 2018

NOS ROBARON LOS TE QUIERO




Es necesario soñar para poder cumplir.
Es necesario luchar para  llegar a conseguir.
Y sonreir. Y aprender. Y respetar.
A todo esto, es necesario creer.
Quererte.
Buscarte.
Y encontrarte.
Ya se lanza mi novela NOS ROBARON LOS TE QUIERO.
Comencé a escribirla en el año 2016. 
He viajado a Madrid. He saboreado sus calles y rincones, que aparecen en las páginas de mi obra.
He alternado con los locales. Con sus gentes, con las plazas y los parques. Para luego plasmarlo cuanto más real posible.
He contactado con personas que podían ayudarme. Y una vez finalizada, la he dejado reposar. Sintiendo y no sintiendo. Creyendo que era una auténtica mierda y después resurgiendo. Es un bella historia que va a llegar.
La he mandado revisar, corregir, evaluar. 
No será la mejor novela del mundo. Es el mejor mensaje del mundo. Que se sepan las verdades.
Pero es mi novela.
Una herida social que está ahí, presente en muchos hogares de este país y de algunos otros.
Una realidad. 
Y aunque es mi novela es ficción, bien podría ser real. 
Es un tema que me llega al alma y me toca de cerca y lo que el mundo no sabe, que está escrita por ella, por esa persona que tampoco sabe. O tal vez sí intuya algo, y jamás nadie le diga la auténtica verdad.
Que fue una niña comprada. Que seguramente se crió en la mejor familia del mundo. Porque su madre biológica no sabría darle mejor vida. Pero al fin y al cabo, existe una verdad. Que hay otras personas que son sangre de su sangre y ella... no lo sabe.
Esta novela que ve ya la luz es mi sueño. Mi primera novela. Y aunque habrá segunda y tercera y más, e igual de sentimentales, NOS ROBARON LOS TE QUIERO siempre será la primera.
By Miriam Giménez Porcel. 
WEB Oficial: https://miriamgimenez.com/mis-novelas