miércoles, 1 de mayo de 2013

ESTAR A LAS BUENAS y LAS MALAS




Las personas somos impredecibles.... y yo, por naturaleza criticona!!. Como no, entre quien me lea, habrá ofendidos/as o quien se sienta alagado, cada uno sabrá como prefiere definirse.
Indistintamente de lo que piense cada uno, me considero una persona sensible y para nada egoista y tal vez la cuestión es esa, que no hay que pensar tanto en el prójimo y más en uno mismo. El debate de hoy ha empezado en si ir a visitar o no, al hospital, por el nacimiento de un hijo, a un compañero/a, dicho también que además de compañero, lo consideras un amigo/a, por la buena afinidad y confianza que has ido adquiriendo con el paso de los años.
Ante tal pregunta, me encuentro espantada con que la mayoria de personal opina que no es buena idea ir a molestar al hospital ante un acontecimiento así. No he sabido si esconderme o bien comerme a todo el mundo. Porque además, debo entender que si la mayoria piensa así, por supuesto, la rara soy yo. Y entonces me pregunto, ¿las cosas las hacemos con el corazón o con la mente? O es más, los que actuamos de corazón, somos unos imprudentes que nos metemos donde no debemos. Ante un nacimiento, que es una alegría, y de toda aquella persona que quiero con el alma y tengo conocimiento de que ha sido papa/mama, me presento sin más y doy mi enhorabuena durante esos diez minutos de rigor que apetece estar y que estemos. Ante una intervención y por lo tanto permanencia larga en el hospital, en el momento oportuno, y no inmediatamente después de la intervención, también me presento para dar ánimos a esa persona que aprecio y que con mis palabras se va a olvidar un rato de su problema. ¿Y ante un funeral? Por desgracia he vivido de cerca tan triste momento y jamás podré agradecer tanto a todo aquel que se acercó a darnos a mi familia y a mi, ese consuelo que significó evadirnos durante unos minutos para cada visita, de esta situación que a mi personalmente me superaba. Es por eso que me planteo seriamente si toda aquella persona que se considera sensible, pero luego en estos momentos no está, matizo que el motivo por el que no está es porque le sabe mal molestar, ¿realmente está actuando con demasiada coherencia? O tal vez yo, ¿peco de entrometerme en momentos delicados dónde no me llaman?? Por supuesto, ni mi postura ha de ser la correcta ni la incorrecta, al fin y al cabo cada uno ha de guiarse por lo que su corazón le dictamine y si sientes que en un sitio vas a estar incómodo/a, mejor ni te presentes porque se percibirá que es una visita por quedar bien.





Este post se lo dedico a una persona en especial, que por desgracia no superó la enfermedad y que precisamente no deseaba recibir visitas porque no deseaba que la vieran mal y ante todo tenía fe en que se recuperaría y podría explicarse ella misma. No era una persona que viera a diario, ni siquiera mensualmente, tal vez tres o cuatro veces al año, pero era una mujer especial que cuando podiamos cruzar unas palabras eran de cariño y complicidad y me gustó desde el primer día que la conocí, porque me transmitía la misma alegría y amor a la vida como la tengo yo. Por supuesto, fui al hospital, con o sin permiso, y por supuesto soy feliz porque pude despedirme de ella, llorar con ella y sostenerle la mano para que pudiera desahogarse en esos momentos que sabía que la enfermedad se la iba a llevar y nos imploraba que no quería morir. Por supuesto, María lo agradeció en el alma, sonreía por la suerte de tenernos esos ratos con ella y de sentirse querida, y no hay más que decir, no hay más que pensar, sólo hay que actuar con el alma. No se puede quedar bien con todo el mundo, y mi forma de proceder puede parecer impertinente, descarada o incoherente o puede parecer otra cosa. Sinceramente, me da igual.
(También se lo dedico a quien ha tenido la "impertinencia" de venir a visitarme en mis convalecencias por intervenciones varias, o la "poca vergüenza" de venir a darme la enhorabuena por el nacimiento de mi hija o el que no tuvo vista al venir a abrazarme en la muerte de mi padre.... si es que desde luego hay tanto "descerebrado" por el mundo como yo... y lo agradezco enormemente!!!!!) 
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