miércoles, 29 de enero de 2014

Yo juez, tu juez él juez

Hay personas que se sienten continuamente juzgadas. Desde mi punto de vista son personas difíciles de contentar y complicadas para conversar.  Nunca sabes en que momento, cualquier pregunta inocente que le cuestiones, creará una polémica estúpida, con la consecuente subida de tensión de uno u de otro, o incluso de ambos.
He llegado a arrepentirme de haber formulado la tonta pregunta, ya que simplemente era para romper el silencio, que en muchas ocasiones, me parece molesto y así pasa más ameno el rato. 
En cierta red social, pude leer uno de estos mensajes que vienen con moraleja final y me hizo mucha gracia porque iba dirigido a los hombres y concretamente uno de los apartados se refería a esto, y es que por lo que leías, nos venía a decir que dos hombres pueden estar tranquilamente en una misma habitación y no hablar durante horas y no por eso pensar que el uno está enojado con el otro, ni sentirse incómodos en ningún momento. Y yo reconozco como mujer, que a mi me pasaría todo lo contrario. Así que no pude más que reirme y darle la razón a esa teoría de hombres(y a muchísimos apartados más de la moraleja), porque en mi caso se cumple. Seguro que más de uno se reirá porque dirá que las complicadas somos las mujeres, y realmente en algunas cuestiones he de dar la razón.

Ni todo es tan retorcido, ni todos te están juzgando.  Ni tus actos son incorrectos, ni los míos son los válidos.  Pero lo bonito de saber mantener una conversación, es tener claro que van a haber posturas distintas a las tuyas y no por eso te has de comer a la persona que está dialogando contigo.
No es normal querer caer bien, a la vez que muerdes a todo el que te mira a la cara. Ni querer ser escuchado/a cuando tú no eres capaz más que de atender a tu ombligo.
Decenas de personas nos encontraremos así, y de cada uno de nosotros dependerá si ser sincero y decirle que su actitud no le hará ningún bien o pensarlo mejor antes de discutir y darnos media vuelta y pensar que allá cada perro con su rabia!!
Mi conclusión es que las personas que están continuamente al contraataque y no dan tregua a nadie, no pueden estar plenamente felices consigo mismas, ya que es agotador simplemente estar perdiendo el tiempo en pensar si tal o pascual me pregunta algo para hacerme un mal.

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