miércoles, 26 de febrero de 2014

Romper el silencio


No nades en mares revueltos, diciendo cosas que sabes que son tristes. No ahogues tu pena en ese intento suicida. Es fácil hablar para los que lo vemos todo desde la otra parte de la orilla. No quieres mirar al horizonte, pero ellos quieren llegar a nuestro mundo. Y es injusto, pero sólo piden igualdad, quiero ser tú sin llegar a serlo, pero con tus derechos, con tus obligaciones también,  pero ante todo en tu  mundo,  otro muy distinto al suyo y mucho más concreto.
En su mundo no hay nada concreto,  solo hay mas penas y olvido.

Dime donde vas, así engañado.
Dime si te han echado del infierno para venirte al nuestro, del que también te echaremos.
En estas semanas en que los que lo estamos viendo de lejos, y la diversidad de opiniones se agolpa en diarios, y espacios radiofónicos, cada uno se hace una opinión propia.
Eso es el olvido, mirar para otro lado.
Eso es el olvido, dejar que unos tantos policías cumplan con la orden de un trabajo sucio en esas fronteras y allá cada cual con lo que le venga. Es el destino de uno y de otros?
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