miércoles, 23 de abril de 2014

Post-Sant Jordi

Las palabras se las lleva el viento,  pero no los sentimientos.
El llorar sin consuelo o reir sin medida. El desear acabarlo o volver a empezar. Hoy, el día después de la Diada de Sant Jordi. El metro va rebosante de nuevos ilusionados/as, nuevas historias, o antiguos relatos vueltos a recuperar.
No se cual será la lista definitiva de los libros más vendidos. Es igual, a veces no siempre la realidad concuerda con mi realidad.
Casualmente en el dia de ayer, precioso para pasear, saborear las calles de Barcelona y admirar la belleza de una ciudad cuidada para días así, ayer me venían a la mente mil recuerdos de mil cosas y de entre tantas, recordé dos libros únicos para mi. Esos son y serán mis tops.
Amarse con los ojos abiertos. Para adentrarte en un mundo de sentimientos,  donde te das cuenta que siempre tendemos a culpabilizar a los demás, sin darnos cuenta que nuestros propios defectos pueden llegar a ser los grandes culpables de muchas disputas.
Donde el corazón te lleve. Sin palabras. Lloré. Sentí y entendí muchas cosas.
Antes y después de estos han habido otros muchos y de distintos géneros,  que más da lo que te apetezca leer, qué más da, si lo importante es que te aporte lo que necesitas en el momento preciso en que tu mente te pide leer ese tipo de libro.
Miles de historias me quedan por vivir y quién sabe si estarás tú en ellas. Al fin y al cabo nuestra vida es un libro abierto, indefinidamente inacabado y sólo tu lo vives y otro lo cierra.
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