jueves, 13 de noviembre de 2014

Te sentencio a muerte

Tremendas horas las de aquel dia en las que casi todas sufrían pero yo sonreía. Dulce espera, perfecta armonía entre la mente y tu cuerpo que sabes que te lo arrancan, que era muy tuyo y eso se acaba. Pero la nueva vida que empieza, todo lo aparca, no importa lo de antes, ya no recuerdas nada y no sabias que te faltaba algo y ahora no sabrías vivir sin esa presencia esa parte de ti que hasta que no lo vives, no lo deseas, no lo sientes,  nada ni nadie por mucho que te expliquen, puede transmitirtelo.
Y luego los dias pasan, los meses, año tras año no cumples tu, el tiempo gira sobre su tiempo y no sobre tus días ni sobre tus andanzas.
Y es en estos días cuando escuchas crueldades en las noticias de padres que matan a sus hijos, de maletas encontradas con el cuerpo de un niño dentro. Y no entiendes nada. Te llega aun mas al alma. Por más que lo intentas, solo te repugna, y entonces piensas en muchas cosas, pero, personalmente en lo último que pienso es en desear que esa madre que no se la puede llamar madre o ese padre entre en prisión a cumplir su condena. Muerte les deseo. No puedo evitarlo, mañana mismo firmaría por eso. Si han sido capaces de hacer sufrir lo insufrible a un ser que depende de ti, que no se defiende, mereces la muerte.

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