jueves, 18 de diciembre de 2014

Diseccionando momentos

Privacidad es aquello que necesitas de vez en cuando simplemente por buscar un rato de soledad. 
Privacidad es esos momentos de tardes de compras, sin nadie más que tus gustos y tu sentido práctico de la vida, aunque luego no compres nada para ti.
Privacidad es esa cuenta de correo en la que recibes tus ofertas femeninas y te encanta curiosear.
Nadie que exija estos momentos de privacidad es peor persona, peor madre o padre o menos pareja que quien lo hace todo juntos y no sabe respirar sin la decisión de otro/a.
Cualquier reflexión sobre esto me lleva a lo mismo. Las inseguridades de las personas, la necesidad de ser aprobado, el miedo a equivocarse.
Estamos en la era de avanzar o estancarse, de estar o no estar, de saber estar o tener miedo a que quien esté, se le pierda, por lo que es mejor no estar..... y al final ¿qué?  La impotencia?? nos encontramos con personas reprimidas. Tal vez vacías.
Vale la pena valorar en que franja estás.
Vale la pena valorar si tienes esos momentos de soledad absoluta, que sin estar solo, agradeces poder pensar,  gestionar, determinar o diseccionar cada parte de tu vida que hay que mejorar.
Tu que estás solo/a, sin pareja, me entiendes a qué me refiero con esos momentos de soledad y que son muy necesarios y sabes que los necesitarás el día que tengas pareja.
Pero tú, si tú que estás con pareja hace ya tiempo, mucho tiempo, exiges esos ratos?  Concedes esos momentos a tu otra mitad? probablemente si... sería raro que en el siglo que estamos alguien fuera capaz de no hacer algo, para que la otra persona tampoco lo haga y así asegurarse de que no la perderás, porque temes que encuentre eso que crees que tu no tienes o tu no das. ES mezquino verdad?.... o como mínimo, da para reflexionar.
Publicar un comentario