lunes, 22 de diciembre de 2014

Los cánticos del 22

Ir en el autobús aun sabiendo que este día adoro disfrutarlo en casa. Dejar atrás la imagen de las tres torres de San Adrian, esas famosas torres que otros ya no verán como no sea desde el cielo, como quien abandonó el barrio pensando en quitarselas de encima para siempre y observar que cada vez que llegas a Barcelona en avión, ahi están esperándote, inamovibles, eternas, recibiendote. Las tres torres hoy se ven mas bonitas que nunca, con este sol frio que las ilumina. Y el cántico de los niños llenan bares, restaurantes, oficinas, hogares, miles de ilusiones puestas en este día que siempre llega y siempre pasa para dar paso a una auténtica navidad en la sonrisa de los niños, en las prisas de las gentes, en el brillo de la ciudad.
Adoro este día 22. Diciembre es navidad a partir del 22, todo el mundo lo sabe, es el sonido de preámbulo a las añoradas fiestas, para algunos tan odiadas, para otros esperadas, momentos de reencuentros, de abrazos y para muchos momentos sueños.
Empezar a barajar los propósitos de año nuevo.
Acabar y zanjar miedos del año que acaba, malos pensamientos, energías negativas. Todos nos proponemos algo y zanjamos algo cada año.
Hoy queda inaugurado el nuevo sueño.  Y queda instaurado el cumplir todo aquello que te propongas, no echar atrás a la mínima, no rendirte jamás.  Realizar esa llamada. Mantener esa conversación pendiente. No rechazar ese beso. Ni condicionar la vida de quien te quiere. Planteatelo.
Adoro el día 22 y los cánticos de los niños. Me llenan de nostalgia, tal vez melancolía. Como a muchos. La vida me pasa y pienso seguir disfrutando este día como cuando era niña, intentaré disfrutar, como si fuera mi último día.

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