lunes, 12 de enero de 2015

Sabe a rosa

Sueles crecer pensando que la vida es difícil. 
Muy difícil y que no sabrás salir adelante. Y mirabas a los adultos, desde abajo, desde tu perspectiva, y te daba la sensación de que era todo tan terriblemente complicado que se te hacía un mundo.
Veías a tus padres como a personas inteligentes, tan inteligentes que no sólo eran un ejemplo, eran tu pilar. Y hay cosas que siguen siendo así,  e incluso hay cosas que uno mismo ahora repite a sus hijos, con idénticas palabras a las que sus padres pronunciaban. "Estudia que sino no serás nadie en la vida". "Aprovecha que esta etapa ya no vuelve". O aquello de "No quieras correr tanto que ya te cansarás de salir". Como odiaba aquellas retailas. Como las repito con las mismas palabras. E incluso con el mismo tono. Tiene gracia.
Mil cosas repetiremos de lo que ya nos dijeron. Y qué? Aqui estamos en el mundo de los adultos, viendo los días pasar, mejor o peor de lo que nos imaginábamos, e incluso hay quien se ha convertido en ese médico que deseaba ser o en ese abogado, carpintero, policía, incluso licenciado de lo que sea pero trabajando en lo totalmente opuesto. No sé, porque por mi parte y de mi etapa estudiantil, no hay muchos licenciados, que yo sepa, pero eso es aparte, cada barrio, cada familia, le dio a sus hijos lo que buenamente pudo.
Y aquí estamos, orgullosos nuestros padres y orgullosos nosotros porque visto desde esta perspectiva, tan difícil no era el mundo adulto, o así lo veía uno mismo y ahora me rio, porque la vida es todo lo sencilla que uno la quiera mirar. Todo lo nublada que uno la quiera tapar.
Echo de menos la época de estudiantes porque era un no pensar en nada, no tener obligaciones más que aprobar, no saber que ponerte ni cómo peinarte, todo problemas tan efímeros como la misma mentalidad infantil que nos rondaba por la cabeza.
En ocasiones, solía pensar que tal vez no llegaría a los cincuenta, mira tu que tontería, llegaremos, perfectos, con más alegría y conocimientos que nunca y con unas las mismas ganas de vivir y comerte el mundo, que los de generaciones pasadas. Y los de generaciones futuras, que vienen pisando fuerte, espero que vean que la vida ni es tan difícil como se ve desde abajo cuando eres crío, ni es un mundo de rosa.
Pero lo bello es eso. Aprender a saborearla, para determinar a que sabe.
Buen provecho!!
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