miércoles, 22 de abril de 2015

Ayudame a soplar

Ves llegar el pastel ante ti, todo a oscuras, las velas son las únicas encargadas de darle luz a la estancia y allí estás tú, frente a frente, escuchando la eterna canción que te recuerda que es un año más y no uno menos, sino más vivencias, menos lágrimas, más sueños, incumplidos o logrados, y de nuevo te ves ante la pesquisa de si soplar o no soplar, soltando ese deseo al aire, o dejarlo en tu pensamiento.
Es una costumbre de niños, no se a quien se le ocurrió tal invento, el de pedir un deseo antes de soplar y no contarlo jamás.
Y yo me pregunto que estarás pensando ahora, si aquel sueño se te cumplió o si sigues pidiéndolo cada año, si haces un esfuerzo por cumplirlo o esperas el milagro. 
Y miras a tu alrededor y te sientes orgullosa, o tal vez no.
Te miras cansada y tienes ganas de llorar.
Eres todo aquello que desees ser. Eres luz propia. Y solo de ti depende si quieres seguir, disfrutar, vivir, cambiar algo o maldecir la eterna monotonía de no avanzar.
Ante ese pastel vamos a coger aire, soplar fuerte, empezar de nuevo. 
No hay día perdido, si se piensan en retos nuevos. Ni sueños incumplidos si se sigue persistiendo.
Busco tu sonrisa después de pensar mi deseo. Busco y encuentro tu aliento,  tu soplido junto al mío y ya tengo todo cuanto  necesito, mi primer sueño cumplido de este nuevo año,  tenerle a mi lado cogiendo aire, siguiendo juntos.  
Dime a quien buscas? Dime que encuentras cuando levantas la mirada? Dime que quieres tu?

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