jueves, 18 de junio de 2015

Falsas apariencias

¿Tienes la conciencia tranquila?
¿Dices lo que piensas, haces lo que quieres, vives como deseas?
El orgullo es un defecto muy generalizado, pocos se atribuyen a su personalidad.
Por no hablar. Callas.
Por querer ser más. Gastas.
Y al final?
No retrases más esa charla.
No te avances a lo que va a ser, las cosas acaban siendo todo lo contrario a lo que crees.
No intuyas tanto. Hasta el más intuitivo erró. 
¿Cuántas veces hemos tenido que reconocer que a veces no son blancos o negros? 
Los intermedios también existen, y acaban formando parte de nuestro repertorio.
Deja las excusas para otro y atrévete. 

A sonreir más porque sí.
A preguntar más, porque también.
A presuponer menos, porque no.

El tiempo es valioso, pero no eterno y con según quién he decidido no volver a perderlo.

Estar para lo bueno y para lo malo. 
Levantar el ánimo a quien lo tiene enterrado. 
Me gusta ver la luz en la mirada de las personas que amo. 
Pero me repatea el alma por aquel que dedico mi tiempo y se rie de mi. Y no busco el agradecimiento, pero tampoco el desprecio.
Orgullo! Esa palabra que algunos no tenemos y a otros les sobra talento.
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