martes, 28 de julio de 2015

El taxi

Lo paro con una mano, lo paro que yo lo vi!!!!

Esta es una de tantas canciones que la radio este verano nos deleita con su letra simple y ritmo pegadizo.
Reconozco que, como la mayoría, la tarareo y me gusta. 
Reconozco que, casi mejor, prefería que nadie me contara el significado real de la letra que tarareo, y vivir en mi ignorancia.

¿Nos hemos parado a escuchar detenidamente todas estas canciones que nuestras hijas bailan, ahora de manera infantil y, quiero pensar, que sin entenderlas?

¿Realmente no nos soprenden esas letras?, en las que la prostitución, las infidelidades, provocaciones, y otros engaños, van unidas a la sensación de que la mujer solo es un florero que lucir y es válida para poco más que lo que claramente la canción dice.

No es bailarla o tatarearla o memorizarla o tener grabada una detrás de otra, a cual más precisa.
No es prohibirlas o no escucharlas o esconderlas.
Porque al final las prohibiciones traen más rebeldía. 
Hay que tener en cuenta que la música está ahí, al alcance de la mano, como otras muchas cosas. Y más que prohibir, yo le llamaría educar en consecuencia. 
Escuchar las van a escuchar, son los hits del momento y van a llegar a sus oidos. 
Unas se las pasarán a otras. 
Y nos gustará más o menos, pero todo llega. El problema de la ropa, de las amistades, de las groserías, de pensar que lo peor es la familia, y los de la calle le dan la vida. Es una rueda que gira y todos lo hemos vivido, en nuestras carnes y ahora toca sentirlo desde el otro lado de la barrera y duele, pero hay que tenerlo presente, llegará y sufriremos por ello, porque no me entenderá y no me escuchará. Para después de un tiempo, pasar al momento en el que todo vuelva a la calma y volveremos a ser su familia querida.
Y todo esto lo pienso, después de escuchar la famosa canción de "El Taxi" ....y todas las mujeres que hacen vino.... y la tarareo, pero me desquicia, pensar que no debería ser así, que las letras de las canciones que nuestras hijas escuchen, no sea continuamente la eterna sensación de la sumisión femenina, o la rebeldía misma o otras muchas insinuaciones continuas que más que ayudar, humillan.

Es mi percepción, seguramente me equivocaré, o tal vez exageraré, pero para mi, la música siempre ha ido unida al amor y el desamor, y seguramente estaré siendo una tontorrona romántica, pero únicamente expreso que la generación que crece, en mi opinión lo hace con un tipo de música muy específica y provocativa. Ojalá me equivoque y ni las melodías de mi pasado han de ser lo mejor, ni las insinuaciones en las letras que escuchan nuestras hijas, deberían ser tan explícitas.
Viva la buena música y las buenas letras.
https://youtu.be/aQXwgBRK0vo

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