martes, 4 de agosto de 2015

Teléfono o telefonear

Una llamada urgente. Una llamada fortuita. De amor. A escondidas o de desahogo. Un momento único de soledad, para ser sincero, donde decirle al del otro lado, cuánto le extrañas y que cuentas los minutos,........ que vuelva ya.
Si!!!! estas cabinas desaparecerán. Estos momentos, que hace ya tiempo que no se producen, ya no volverán. Nuestros hijos, bendita generación moderna, si las ven por la calle (alguna de las pocas que quedan) no son capaces de entender que hacen en mitad de la calle esos teléfonos ahí plantados, cuando todos vamos con él en el bolsillo. 
Esas cabinas que no tienen wuasap, ni más posibilidades que la de simplemente llamar, esas mismas, ya no nos valen, esas cabinas que en otros tiempos fueron importantes, ya no sirven, así somos, desnaturalizados.

Personalmente me gustaba conseguir alguna moneda para llamar con las amigas a ninguna persona en particular, o tal vez, para nosotras, en ese momento era la llamada más especial. O jugar a llamar y colgar, solo por oir su voz. Y la voz del otro lado siempre era la de su madre.
Y las cabinas desaparecerán, el tiempo y mis amigas siguen aquí, para recordar esos momentos y si ves una de esas cabinas, sonreír y pensar.
Cuántas cosas han cambiado!
Y hoy en el telediario he escuchado la noticia de que para el 2016 iban a despejar las calles de estas cabinas (de las pocas que quedan ya) y he sentido lástima.
Sería buena opción que las reutilizaran. Para algo de la actualidad. Que las remodelaran y en las calles fueran algo importante para recordar y a la vez nos sean de utilidad.
Sin haber ido a Londres, lo primero que viene a mi mente son las imágenes de sus famosas cabinas. Y allí no desaparecen.
Me gusta pensar que aquí puedan también conseguir algo distinto y no simplemente arrancarlas de las calles y quede en un recuerdo más.
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