viernes, 18 de septiembre de 2015

Las mañanas de un ogro

Cuánta,  de energía, se necesita para empezar bien el día? Parece el anuncio de cereales de turno que con su consumo te aseguran que te proporcionará la necesaria para afrontar tu mañana.
Y cuando esa mañana ya empieza mal?
Y cuándo en realidad Empieza mal porque tu haces que empiece así?
Habrá quien me aconseje que simplemente me levante una hora antes, me tome el despertar con calma, con una apetecible ducha que me asiente el alma y un desayuno completito, acompañado de la lectura de las noticias del día y así salir de casa limpia, comida e informada. Si!! Todo esto suena genial. Y si además le sumas salir con unos taconazos, ya es la bomba. En fin, bromas a parte, a veces me gustaría dar con la fórmula exacta de la estabilidad emocional, esa que me de en la cabeza el golpe fructífero y me diga que deje de quejarme. Porque discutir es sano, estoy conforme que decir las cosas y no guardarlas y llegar a acuerdos es lo sensato. Porque al final lo que callas explota de un modo u otro. O a nivel interno con males de salud o a nivel externo con cambios de carácter o de conductas impropias.
Pero si tengo claras tantas cosas al respecto de decir lo que pienso, expresar mis sentimientos, evaluar mis acciones y seguir un dia a dia más o menos feliz, intenso.
Porque reconozco que no se gestionar bien mis mañanas, mis despertares y mis posteriores enfados con el mundo en general y conmigo misma en particular?
Me encantaría encontrar esa forma. Me encantaría controlar ese aspecto de mi. Y que mi propio auto control, mejore la vida de los que me rodean, porque al final, lastimas a los demás y tu misma vives ya ese día con malestar innecesario.
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