martes, 15 de septiembre de 2015

Un pedacito de tu corazón

Arráncame un pedacito de tu corazón, dedícamelo con una lágrima más y un primer lamento menos. Me lo llevo todo envuelto, el cacho más herido, lo deseo todo mío, sé que eres diferente, sé que te podría salvar el alma y aun así no lo entiendes, no me dejas, no comprendes que te miro a la cara y veo al que crees que no eres. 

Lucharé a escondidas, buscaré momentos para hacerte sentir lo increible de ti, sin llegar a verlo, pero seguiré tenaz, atenta a tus bajadas de miradas para levantarte de nuevo y que brille ese algo que pocos ven, pero yo veo.

Sumando sonrisas creo que llegaré lejos, soñando contigo, aun sin llegar estar juntos, estamos atentos el uno del otro y no me rozas, ni me sientes, no te tengo, pero que más da, sabemos eso, que estamos cerca, aunque no sea cuerpo con cuerpo.

Te dejaré mensajes, los de imposible verlos. 
Recibirás abrazos, que llenarán lamentos.
Soñarás bonito y desearás vivirlo lento, no acabar la noche, o empezarla de nuevo.
Verás mis labios pronunciando esas frases que llenan tu mente, de suerte, de ganas, de sueños.
Y al final, ese pedacito de corazón envuelto, que era tuyo siempre, jamás he sido su dueño, retornará a ti, renovado, joven, distino y sereno.





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