martes, 6 de octubre de 2015

Te ordeno que lo intentes

Cuando veas oportuno me miras, me besas y no callas.
Cuando veas el momento, me lo cuentas, nos reímos y empezamos a disgusto la pelea, para acabar juntos de nuevo, para encontrar el preciso instante de ponerle color a todo aquello que veíamos negro.
Cuando se consigue alcanzar la realidad, y ya besas, amas, dices y no callas como deseas besar, amar y hablar, todo gana sentido, todo problema y contratiempo se evapora y tu vida y tu calma llega a tiempo de decirle adiós a la tempestad hasta ahora vivida. Y me encanta verte así, sabiendo que ya besas sin ocultarte, que ya me amas sin temor a nadie.
Demasiado bueno para dejar pasar un sentimiento así.
Demasiado estúpido para no querer disfrutar de un amor sin fin.
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