lunes, 29 de febrero de 2016

Mentiras compradas


Caminas descalza, aun teniendo a tu alcance las más bellas alpargatas.
Te sientes desnuda, pero ya planeas tu próxima salida, una prenda más, conseguir miradas de envidia,  sentirte más bella, con bolsas muy caras.
Pobre niña rica con la tarjeta de crédito cargada y sus ojeras camufladas.
Lágrimas tras una noche de desvelos continuos. Anhelaba el amor, obtenía  ignorancia.
Nada te llena muchacha descalza. Buscando el zapato perfecto, para tapar la vida irreal que me vendes, que muestras, pero a mi ya no me engaña.
Sonrisas cada mañana. Te mantienes sumisa y demuestras templanza.
Te callas por las noches. Le vendes el día y finges unos besos, unas caricias, el sexo salvaje de la fiel enamorada.
No mientas princesa. No le amas. No le entiendes. Siempre callas.
¿Te vale la pena mantenerse bajo un cobijo de apariencias extrañas?
Te sientes cansada, su compañía te falta. 
No es que él huya de ti, es que en realidad no hay nada, tu presencia le aburre, no aportas las palabras apropiadas, no eres su mujer ideal y aun asi mantienes el tipo impasible, a su lado, por una maldita tarjeta cargada.
Y esto se paga.
Los desprecios, faltar a la palabra, nostalgia, consuelo de que algo cambie y la cosa no cambia.
No finjas, eterna desagradecida, fuiste tu la que creaste a la bestia. Tu la alimentabas.
Lamentas tu sino, aun siendo culpable de tu desesperanza.
No me vendas un dolor que te mata, porque mañana volverás a las calles con la misma mirada, la de la codicia, y la soledad pegada a la espalda, acompañando a una persona que compra de todo para mantenerse engañada. 
Y cuando llega a casa, de nuevo percibe el vacío.
Como siempre, se siente descalza. Eternamente en un mundo de apariencias que ya a nadie convence. Detente a mirarte y piensa si es la vida que deseabas.
 Relato para "El Poder de las letras" página en la que colaboro cada martes y aporto mis escritos con mucho cariño y entusiasmo.
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