lunes, 14 de marzo de 2016

Sin equipaje

Me gusta como caminas por el mundo, como ríes, como sientes, como el aire arremolina tu pelo y te dejas......justo a su antojo, que lo enrede.
Me insistes, siempre dispuesta, me explicas que si no sonríes a carcajadas porque sí y porque no, si no dejas que todo acaricie tu destino, eso para ti no sería vivir.
Y pase lo que pase, me haces entender que es imparable, que todo cuanto acontece, era justo lo que debía suceder.
"Es la vida real, no un cuento de hadas".- me dices sonriendo. 
"Una brújula sin punto fijo, tal vez sin rumbo y sin nadie que te guie".- pienso yo, mirando al infinito.
Me gusta cómo llegas a todo y sin complicaciones.
Como eres capaz de no encontrarle sentido a los problemas, pues estos pasarán sin más y volverán a ser un recuerdo, cómo todo lo que forma parte del pasado.
Ya lejano.
No vuelve, no preocupa, no te escuece.
Sigues tu camino, mirando de frente.

Observo tu equipaje, vas cargada, llevas tanto y habrá quien no vea nada.
Y los que han querido entenderte, no preguntan, te miran, el tiempo no se detiene, partes de nuevo dejándonos a todos vacíos y eso te hace grande, siempre fuerte.
Jamás dijiste ser la valiente, pero tampoco serás nunca la cobarde.

Escrito para mi colaboración de los martes en la página: El Poder de las Letras.
https://elpoderdelasletras.wordpress.com/
Autora: Miriam Giménez Porcel 


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