lunes, 18 de abril de 2016

Mi compañero de viaje

Conozco un cuento en el que te deberías sumergir. 
La de alguien que vive sin saber cuánto significa para mi.

Tú, si tú. Aunque mis palabras hieran e incluso mis acciones no vayan al compás de mis latidos y hasta una fea mirada te desmonte el alma. Hoy te escribo a ti. 

Conozco tus miedos. No calculas que posees todo para ser feliz, huyendo a lugares insospechados de tu subconsciente, que te hacen padecer y sopesar situaciones increibles, incoherentes y te alejan más de mi.
Deja que te cuente esa historia que no quieres oir.
La de un muchacho. Que se deja querer. Pero, a veces, no sabe discernir. 
La de un corazón valiente y una boca cobarde. 
Aquel que realmente sabe amarme sin necesidad de más, y que yo le llamo amor de verdad. 
Y aun así, sufres por sufrir.
La del compañero de vida, que en las noches de frío, sabe abrazarme tan fuerte, que me crezco. 
Me engrandeces.
Consigues hacerme sentir especial, diferente. Por todo eso y mucho más, te amo por siempre.
Déjame que te cuente que si tu sufres, yo sufro más aun al verte. Y si tu sonries, alimentas mi mente, me convences, más si cabe, de la suerte de tenerte.
Vamos a amarnos fuerte y dejarnos de tonterías. De ver fantasmas. De inventar unas sombras escondidas.
Vamos a querernos mucho, que para quererse menos ya estan otros. Para tener miedo, ya hubo un tiempo. 
Vamos a empezar cada día como si fuera un amor nuevo, tu conoces mis labios, mis recobecos, yo domino tu cuerpo, ya sabemos buscarnos, así pues vamos a querernos y a decirnos todo cuanto nos pudo quedar por decir, que hoy estamos unidos y no quiero saber cuándo la muerte decida por ti o por mi.
(By Miriam Giménez Porcel, para El Poder de las Letras:  ENLACE: https://wordpress.com/stats/insights/elpoderdelasletras.wordpress.com

Publicar un comentario