martes, 25 de octubre de 2016

Ser luz


Es tan fuerte mi deseo de abrazarte,
fuertemente, por la espalda, 
de repente, 
sin aviso, 
hasta que te falte el aliento
 y me ruegues que te suelte.
(Qué delirio)
Es tan fuerte mi deseo por embriagarte de mi perfume, 
que hasta sueño que lo intento,
y ya en el sueño, no es un sueño, 
es tan cierto que lo huelo, 
me emociona el momento, 
y acabo con los ojos abiertos,
 abrazando a un extraño.
De repente,
(Qué torpeza)
yo me suelto y me entristezco. 
No suplico, no rogaría tu consuelo, si no fuera cierto. 
Si no fuera porque lo necesito. 
Si no fuese porque deseo ser tuya,
tu mío, 
cuerpo a cuerpo.
(Qué delirio)
De repente,
ya lo veo todo claro y me libero.
Soy para ti, 
como la medicación a un enfermo,
como el beber, al sediento,
algo necesario, 
pero no lo eterno.
(Un delito)
Al final, lo cierto es que,
moriría por ser,
algo así como la luz al ciego.
Dejemos de perder el tiempo.
Me quieres, pero sacio tu momento.
Me necesitas, pero tomas otros cuerpos.
Deseo ser la única.
Ya no vales lo que yo quiero.
By Miriam Giménez Porcel.
Para https://elpoderdelasletras.wordpress.com/

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