martes, 29 de noviembre de 2016

Tras otros ojos


Más allá de las primeras impresiones, existen las segundas y las terceras.
Más allá de todo lo que te cuestionen terceros, existe la ignorancia. 
Tener presente siempre esto.
Lo que vale es los momentos que viviremos.
Imporante: Siempre es el tiempo.
Las lágrimas que sí o no derramaremos.
El modo en que nos las recogeremos 
y nos las sorberemos para reirnos. 
De nuevo. 
Como nos reimos, siempre. 
Todos de todos. 
Como nos lloramos siempre, de pocos.
Podrás ganar mucho dinero.
Pero no podrás comprar el tiempo.
Y entonces, ¿qué somos?
Esclavos.
¿Porque no meditamos todo esto?
Busquemos un hueco. 
Hagamos que coincidan los encuentros. 
Esa persona que hace tiempo no vemos.
Esa abuela que ya no escuchamos.
Ella espera de nuevo tus pasos.
Esa madre/padre a la que abandonamos,
pensando que siempre está ahí.
Hasta que deja de estarlo.
Sufrimos poco.
¿Porqué no meditamos todo esto?
No nos interesa.
Deberíamos extrañarnos menos.
Y siempre la excusa,
No veo el momento.
 


Publicar un comentario