lunes, 19 de diciembre de 2016

Todo cuanto el corazón gritó


Todo lo que dije sin palabras, y no supiste oir.
Todo lo que hubo entre miradas, y no lo llegaste a deducir.
Todas las canciones bailadas, sin bailarlas. 
Tatareadas, inauditas, sin escucharlas.
Todo cuanto quería proponerte y no cumplí.
Todo cuanto pasó por mi mente, y murió allí.
Eran planes de verdad.  Eran sueños reales. 
Y aun así. Siguen aquí. En esta cabeza loca.
En una sin razón.
Todo un yo alborotado, sin saber ya qué decir.
Todo cuanto parece, es todo lo que es.
Palabras sin sentido.
Y dime tú, ¿qué le cuento yo ahora a este corazón?
Que se espera sin remedio, ni anestesia, a que vuelvas todo tú, etéreo, pero con virtudes y defectos.
Dime, ¿qué le digo? ¿Qué le explico? ¿Qué le oculto y que le muestro?
Dime ahora cómo encuentro el momento, de volver a unirle a la razón, y conseguir que ambos caminen de la mano, que no vuelvan a separarse, que no deseen pensarte y que se recompongan pedazo a pedazo de esa desgracia de sufrir el tenerte sin tenerte, sentirte sin haberte probado, perderse sin haberte encontrado.
Todo cuanto el corazón gritó, y tu indiferencia silenció.
By Miriam Giménez Porcel. Para  http://elpoderdelasletras.com/
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