lunes, 20 de febrero de 2017

Emotiva cancion de despedida

Con motivo de una preciosa entrevista leída este pasado domingo a un personaje famoso, más que eso, un artista, un cantante, un poeta, hoy le dedico todo lo que pienso.
A Él, que actualmente atraviesa por un momento tremendo, tan bestia como que le auguran un tanto% tan pequeño de vida, que se agarra como un campeón. Esto y mucho más de esa bella y sincera entrevista, me dió que pensar y, tal vez, como suele pasar, reflexioné sobre todo en general.
No puedo evitarlo, lo reconozco, empatizo y lloro.
Y me consuela saber que hay personas preparadas para la muerte, para saberse no eterno. Deberíamos tomar ejemplo.
Dicen que cuando esto sucede, cuando te preparas para la muerte, y no temes que llegue, es cuando más vives la vida, cuando más sonries a las cosas sencillas, cuando más distingues las tonterías y todo te resbala y ya nada importa, como antes importaba, lo que antes sucedía.
Es una verdadera putada, que tenga que ser en el umbral del dolor, en la cama de un hospital, ante un diagnóstico atroz, que nos veamos jurándonos cambiar, que deseamos vivir, y reconocemos que antes lo único que hacíamos era subsistir.
Nadie debería enfrentarse a una noticia así. A un "te vas a morir". Y aunque tal vez no te lo digan así, es lo que dicen sin decir. 
Las estadísticas, las faltas de medios, el no poder avanzar más en las investigaciones, el egoismo de confiar que en tu cuerpo no entrará, en el de otro sí, y¿ porqué el tuyo va a ser que no? Todos estamos expuestos. No esperemos a tenerlo dentro.
Difícil cuestionarse todo esto en estado puro, creyéndonos sanos, ¿Quien sabe cuando gire la rueda, en quien se detendrá?
Vamos a vivir un poco más. Vamos a retroceder en el tiempo. Y volver a recordar lo felices que fuimos de niños. Vamos a pedir perdón a quien no supimos hacerlo. Vamos a abrazarnos todos, a odiarnos un poco menos, a no cuestionarnos tanto, ni exigirnos, ni implorarnos, ni sugestionar lo que hacen otros, a parar un rato, vamos a detener el tiempo. A mirar el sol, o las nubes, chapotear bajo la lluvia, o detenerse a oler la tierra mojada. Vamos a coger flores y ¿por qué no? quedarnos dormidos en un prado, como le sucedió a él. 
Simplemente vamos a dejarnos llevar más por los pequeños detalles, los enormes momentos bonitos que nos regala el tiempo y respirar.
Sin esperar a que nos digan que tenemos una enfermedad para echar de menos todo esto.
Simplemente vamos a quejarnos menos. 
Por todas esas personas valientes que luchan a contracorriente, libres ahora, que no quieren que pensar más que en vivir, por ellos, por todos los que dejarían, porque vivir es bello, porque nadie nos explica que habrá allí donde supuestamente iremos, pero sabemos lo que tenemos aquí, únicamente no llegamos a verlo con tanto ajetreo.
"Ahora que solo me queda esperar .... a qué me llegue la hora. Abrazame por si esta fuera la última vez".....
By Miriam Giménez Porcel. Ánimo Pau. Sigue sin miedo. No pierdas la fe.

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