lunes, 27 de marzo de 2017

El secreto de la felicidad


Nadie dijo que sería fácil. 
Ni rápido. 
Nadie pensó jamás que algo tan efímero, estuviera tan cercano. 
En tus manos. 
Y se te escapa, cual arena deslizándose sin remedio, si tú no las juntas, la cierras y la mantienes guardada, 
como un tesoro preciado. 
No permitas que se escape por las ranuras. 
Lo pasado ya no vuelve.
La felicidad no se compra. 
Ni se entrega y mucho menos se regala. 
Se siente. 
Se provoca. 
Se magnifica, 
en todo caso, 
para contagiarla.
Hay quien jamás la alcanza.
Hay quien se siente juzgado por expresarla.
Nunca el rico lo fue, si no supo apreciarla.
Nunca el pobre quiso creer,
 que eso era lo que otros le envidiaban.
La felicidad no se compra. 
Ni se entrega,y mucho menos se regala.
Los besos, los abrazos, las sonrisas, las conversaciones de madrugada, las miradas cómplices, las pícaras, las inocentes y las robadas.
Un paseo en bicicleta en primavera, un chapoteo en los charcos en la tormenta, un helado de fresa, de mango o de lo que quieras, compartirlo, saborearlo, mancharte la cara.
Los sueños, las ilusiones, las llamadas sinceras a media mañana, los mensajes únicos que envías sin pensar, los amaneceres acompañados, o en soledad para saborear la calma, los atardeceres de amigos, los masajes, los susurros, los retos, las ganas locas de ser besada, las duchas al despertar, los baños relajantes con velas y esa llama parpadeante, implorando no ser apagada.
Nadie dijo que la felicidad fuera clara,
ni que la vendieran. 
Ni siquiera puede ser robada.
Cada una de estas acciones,
son gratis y no hay que pagarlas.
Solo vivirlas. Disfrutarlas. Sin excusas, ni vergüenza, ni forzarlas.

"Es el secreto de la felicidad, que todos claman,
está en uno mismo,
solo depende de ti alcanzarla"
By Miriam Giménez Porcel. Para:  http://elpoderdelasletras.com/


Publicar un comentario