miércoles, 5 de abril de 2017

Los mensajes


No me mandes más mensajes que no capto, no asimilo, 
que no entiendo, ni descifro.
Dime cosas al oído, en la cama, en gemidos, al momento de mirarnos, o al instante de dormirnos.
Rompe ese segundo en que los sueños van al vacío, 
y recuperemos el tiempo perdido, 
No me mandes más mensajes. 
Dímelo todo pronto, rápido 
y por el motivo que nos ha unido.
Que ya me cansa tanto silencio. 
Tanto decir las cosas en frío. 
Que ya no quiero tu mutismo. 
Tanto creer sentir, para no sentirlo.
No me mandes más mensajes. 
Dímelo cara a cara. 
Sin incógnitas, ni indirectas, 
sin caritas de amor, 
que no me dan calor, 
ni caras contentas,
 que no me llegan.
Dime en alto y claro que te quiero, 
saca al aire los suspiros, 
no te calles obviedades, 
no me obligues a admitirlo. 
Que odio los misterios, los conflictos, los recelos, las mentiras encubiertas, las esperas, y el pitido que te avisa que ya llega, tu respuesta, todo escrito en cuatro frases. 
No hay ternura plasmada en un recado que no quiero, porque no te veo, no recibo ya tu afecto, no compruebo tu mirada y no percibo sentimientos.
No me mandes más mensajes. 
Busca un hueco en el vacío que ahora siento,
Quiero el móvil lejos,
y tus labios insaciables,
en mi cuerpo
y tus dedos muy inquietos
recorriendo recobecos.
Basta de buscarnos en mensajes y encontrarnos en silencios.
By Miriam Giménez Porcel. Para: http://elpoderdelasletras.com/



Publicar un comentario